Aumentar La Producción de Colágeno

El colágeno es una proteína con función estructural y de soporte muy importante en nuestro organismo. Foma parte fundamental de los huesos, cartílagos, músculos, tendones, ligamentos, piel, pelo, uñas, tejidos y órganos.

Es una proteína esencial en todo nuestro cuerpo y conforma el 30% del total de proteínas de nuestro organismo. En el caso concreto de la piel constituye el 70% de la misma y en el caso del cartílago, el 67% del peso.

La función principal del colágeno es mantener la elasticidad y flexibilidad de los órganos y los tejidos, además de ser el responsable del mantenimiento de las estructuras y la hidratación de la piel y del resto del organismo.

El colágeno es de vital importancia en el correcto funcionamiento y mantenimiento de la piel. Permite que esta cumpla correctamente su función: formar una barrera frente a las agresiones externas, sustancias tóxicas, patógenas, etc. También hace que la piel se matenga firme, hdratada y tersa cuando se encuentra en la proporción adecuada. Pero…

 

¿Por qué perdemos colágeno? 

El cólageno puede desaparecer por varios motivos del organismo.

En primer lugar, con la edad se empieza a perder colágeno como consecuencia de ls procesos hormonales. Es decir, no se pierde sino que se comienza a fabricar con menos intensidad que en los primeros años de vida.

Esto provoca que la piel se vuelva más fina y más susceptible a daños, el pelo se vuelve más frágil y las uñas también. Comienzan a aparecer las arrugas y las articulaciones y músculos se vuelven menos flexibles. A nivel óseo, los huesos pierden densidad y se vuelven más frágiles.

La producción de colágeno comienza a descender a partir de los 25-30 años a razón de un 1% anual, reduciendose a este ritmo hasta los 45 años. Al acercarse a los 60 años la producción natural de colágeno disminuye en más de un 35%. 

Pero existen motivos que incrementan la tasa de pérdida de colágeno en nuestro organismo, pudiendo acelerar el el proceso exupesto anteriormente:

Los radicales libres como consecuencia de las exposiciones solares en exceso, el tabaco, la contaminación o el estrés,  disminuyen la concentración de colágeno existente en nuestro cuerpo.

La alimentación pobre y los hábitos de vida poco sanos. Los minerales, vitaminas y aminoácidos son fundamentales en la producción de proteínas en general y del colágeno en concreto. Por ejemplo, una dieta demasiado rica en azúcar puede dañar el colágeno del organismo.

 

¿Cómo podemos favorecer la fabricación natural de colágeno?

Existen varias maneras de ralentizar la disminución de producción de colágeno o bien de evitar la destrucción del mismo, lo que, en resumen nos permitirá mejorar la calidad  de vida.

Incorporar a la dieta precursores para la fabricación propia de colágeno. Existen dos  precursores muy importantes que son los aminoácidos como la hidroxilisina y la hidroprolina. Estos se encuentran en las claras de huevo y en las carnes magras, productos lácteos y el pescado.

La vitamina C es fundamental para poder transformas la lisina y la prolina en hidrolisina e hidroprolina, componentes fundamentales del colágeno. Esta vitamina puede ser introducida en la dieta mediante el brócoli, kiwi, tomates, naranjas, fresas, etc.

Ácidos Grasos Omega 3, Omega 6 y Omega 9. Los pescados como el salmón y el atún son fuentes excelentes para el aporte de estos ácidos grasos al organismo. También se encuentran en los frutos secos.

Estos son los alimentos ayudan a estimular la producción de colágeno en nuestro organismo ayudándonos a mantener una buena calidad de vida y una piel sana y tersa, evitando las arrugas y los síntomas de envejecimiento.

Pero, a veces es necesario y recomendable el aporte extra de colágeno y de precursores de la fabricación del mismo para alacanzar los niveles óptimos.

Por eso, desde Naturfarmacia recomendamos el uso de tratamientos de colágeno, tanto para deportitas, como para épocas concretas como la menopausia, o épocas de mala alimentación o estrés. 

Hemos de tener en cuenta que podemos empezar a notar los beneficios del tratamiento de colágeno entre 1 y 3 meses después de su comienzo, pero sabiendo que el colágeno no es una sustancia nociva, su uso puede prolongarse tanto como se desee.