Consejos para tratar las quemaduras solares

Es tiempo de sol, playa, largas caminatas por la montaña y protección solar. Pero el sol siempre es más poderoso y nuestra piel acaba sufriendo las consecuencias.

Aparecen las indeseadas quemaduras ya sea por habernos descuidado la crema o, a pesar de llevar la crema puesta, por excesos de exposición solar.

Todos sabemos que es perjudicial para la salud de la piel y que provoca envejecimiento cutáneo. Además, las quemaduras solares están muy ligadas a procesos cancerígenos.

 

¿Qué es una quemadura solar?

Es la respuesta de la piel a una exposición excesiva a la luz UV procedente del sol. Nos indica la medida en la que ha sufrido daño por el sol.

El primer síntoma es el enrojecimiento de la piel, seguido de una inflamación (mayor o menor dependiendo de la exposición) y finalmente la piel comienza a perder su hidratación y comienza la tirantez. Es entonces cuando se produce la melanina para la proteccion del ADN celular.

 

¿Qué debemos hacer frente a una quemadura solar?

En primer lugar deberemos bajar la temperatura de la piel ya que, tras la quemadura la piel estará enrojecida, inflamada y caliente.

Para ello aplicaremos frío ya que es la mejor manera de detener la acción de la quemadura y conseguir que no salgan ampollas en caso de que la exposición haya sido elevada.

Podemos dar duchas o baños de agua fría o aplicar compresas con hielo si la quemadura es importante.

Evitar, en la medida de lo posible, baños con agua salada y jabones o geles de ducha que puedan irritar la piel.

Evitar también, las cremas excesivamente grasas ya que ayudarán a mantener la piel caliente y no dejarán que respiren, produciendo más daño.

No es aconsejable rascar ni quitar las pieles muertas manualmente.

Si la quemadura ha sido importante y existe una inflamación severa es aconsejable tomar ibuprofeno que ayude a disminuir a la inflamación y a acelerar el proceso de cura y a reducir el dolor.

El siguiente paso es la hidratación. Hemos de proveer a la piel de productos regeneradores y nutritivos como la centella, vitamina E, lavanda, ácido hialurónico o aloe vera. 

 

A tener en cuenta

Al final del proceso de recuperación de una quemadura solar, la piel se vuelve tirante, seca y suele haber picor. Es importante que en esta parte del proceso esté bien nutrida. Después perderemos la capa de la piel que ha sufrido más y volverá a crecer una nueva. Durante este periodo la piel está más sensible y susceptible de sufrir nuevas quemaduras. Hay que extremar cuidados y no dejar de hidratarla hasta que la piel esté totalmente cicatrizada. 

Pero la forma de hidratar la piel no es solo a través de cremas, sino también mediante la incorporación de líquidos que habremos perdido y que deberemos compensar. Ya que si la quemadura es muy grave es posible notar los efectos de la deshidratación: dolor de cabeza, sequedad bucal, sed, falta de sueño, etc.

 

Desde Naturfarmacia recomendamos toda la precaución cuando vamos a pasar muchas horas expuestos al sol. A pesar de llevar crema solar, no hay nada como dejar descansar a la piel poniendose a la sombra regularmente, y por supuesto nutrirla abundantemente después de largas exposiciones solares, haya habido o no quemaduras.

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