¿Ibuprofeno, Aspirina o Paracetamol?

Habitualmente no acudimos al médico por un simple dolor de cabeza, un golpe en la pierna o un dolor de espalda.

Cuando esto ocurren sencillamente acudimos a nuestro pequeño botiquín casero y tomamos lo primero que se nos pasa por la cabeza o lo que creemos que mejor nos funciona.

Pero cualquiera de estos tres medicamentos de venta sin receta son más adecuados para unas cosa que para otras y, los tres, poseen efectos secundarios que deberíamos tener en cuenta antes de tomarlos.

Es cierto que los tres son medicamentos analgésicos, es decir, que calman el dolor, pero a pesar de compartir esta característica no son lo mismo.

Aspirina (ácido acetilsalicílico), Paracetamol o ibuprofeno… ¿con cuál nos quedamos?

Pues veamos las ventajas y las desventajas y que cada uno juzgue por sí mismo. Y si le quedan dudas, lo más acertado es consultar a un farmacéutico o medico en caso de que la toma pueda ser prolongada.

ASPIRINA

¿Cómo funciona?

La aspirina es analgésica, antiinflamatoria, antipirética y antiagregante plaquetario, es decir, calma el dolor, reduce inflamación, baja la fiebre e inhibe la acumulación de plaquetas en sangre.

Funciona evitando que se libere una sustancia llamada prostaglandina, que es la encargada de avisar al cerebro de cuándo y dónde hay dolor. Es en el precursor de la prostaglandina donde actúa la aspirina. Evitando la inflamación y el dolor.

Debido a su baja solubilidad en el estómago se absorbe de forma lenta por lo que dificulta su sobredosis. Es bastante agresiva con el estómago pudiendo irritarlo fácilmente. En tomas prolongadas y abusivas puede llegar a producir úlceras.

Se usa para:

–       Dolores de cabeza.

–       Bajar la fiebre.

–       Reducir inflamación.

Es mejor no usarla si:

–       Tienes acidez en el estómago o ulceras.

–       Si estas embarazada de más de 6 meses o si estas en el periodo de lactancia.

–       Si tienes hemofilia o condiciones severas en el hígado.

–       Si tienes gota, ya que la aspirina eleva los niveles de ácido úrico.

–       En niños y adolescentes.

PARACETAMOL

¿Cómo funciona?

El paracetamol tiene función principalmente analgésica y antipirética, es decir, calma el dolor y baja la fiebre. Pero no es antiinflamatorio. El paracetamol actúa en la respuesta neurológica del dolor, no en la zona afectada. Es por esto que tiene menos efectos secundarios que su compañera, la aspirina, sobre todo el estómago.

En dosis inferiores a un gramo no daña la mucosa gástrica, ni los riñones ni tiene efectos sobre la coagulación sanguínea. Pero el paracetamol puede dañar severamente el hígado en dosis muy elevadas o en combinación con el alcohol.

El paracetamol tiene un uso terapéutico muy ajustado, refiriéndonos a que la dosis normal de consumo es cercana a la de intoxicación. Por esto es necesario seguir correctamente las indicaciones del médico o farmacéutico  y no automedicarse.

Se usa para:

–       Dolores de cabeza.

–       Bajar la fiebre.

–       Gripe.

–       Pueden tomarlo las mujeres embarazadas y durante la lactancia, siempre bajo consulta médica.

No debes tomarlo si:

–       Padeces una enfermedad en hígado o riñones.

–       En dosis elevadas o continuadas.

IBUPROFENO

¿Como funciona?

El ibuprofeno pertenece al grupo de los antiinflamatorios y actúa de forma similar a la aspirina. Es antinflamatorio, antipirético y analgésico. Sin embargo, el efecto antiinflamatorio es mucho más potente por eso es más recomendado su uso en dolores que provienen de una inflamación. No irita tanto el estómago ni es anticoagulante como la aspirina. Es muy soluble en agua, lo que hace que su absorción sea muy rápida.

Se usa para:

–       Dolores de cabeza, musculares y de artritis.

–       Alivio del dolor de la menstruación.

–       Reducir procesos inflamatorios.

–       Bajar la fiebre.

–       Dolor de garganta.

No debes tomarlo si:

–       Estas embarazada de más de 6 meses.

–       Padeces diabetes o insuficiencia cardíaca.

–       Si tienes presión arterial alta o si tomas diuréticos.

–       Padeces trastornos estomacales.

 

El hecho de que sean medicamentos sin receta y de fácil acceso provoca que todos tengamos en casa alguno de estos tres medicamentos.

Desde Naturfarmacia recomendamos su uso responsable y no abusivo. No olvidemos, aunque los tengamos al alcance de la mano, que son medicamentos y que por lo tanto, entrañanan ciertos riesgos.

Por supuesto, ante cualquier duda debes consultar a tu farmaceútico o a tu médico.