¿Cómo Proteger La Piel En Invierno?

El invierno ha llegado, y con su llegada tendemos a guardar el bañador, las bermudas, las toallas de la playa, las gorras y la protección solar hasta el año siguiente. Pero el sol sigue brillando tanto en verano como en invierno. Así que es mejor no guardar la protección solar y tenerla a mano.

 

Te explicamos porqué.

Efectivamente, durante el verano el sol golpea con más fuerza y sus efectos también son más visibles: bronceado de la piel, quemaduras, etc y es ahí cuando nos preocupamos por la salud de nuestra piel. Lógico.

Pero no hemos de olvidar que el sol puede afectarnos durante todo el año, incluido el invierno. A pesar de que no percibamos el calor, la radiación nos afecta igualmente, especialmente si tenemos la piel y los ojos claros.

Es por esto que las medidas contra el sol deben permanecer activas en invierno también.

 

La radiación ultravioleta es la causante del envejecimiento de la piel y del cancer cutáneo.

Los dos tipos de rayos solares que pueden ocasionar daños en nuestra piel son los rayos ultravioleta A (UVA) y los B (UVB). Los UVA afectan a las capas más profundas de la piel y son los causantes de las quemaduras solares.

Pero además del tipo de radiación, hay varios factores que determinan como nos afecta el sol en nuestra piel.

A mayor altura geográfica, mayor es la intensidad de la exposición. Cuando estamos en la nieve, es necesario saber que esta refleja un 85% las radiaciones solares frente al 17% de la arena. Por lo tanto, cuando estamos en la nieve, se han de extremar las precauciones, ya que tenemos dos focos: el sol y el suelo.

Pero veamos que ocurre en la nieve.

Además del efecto rebote, hemos de saber que, por cada 300 metros de altitud la radiación aumenta en un 4%, lo que intensifica el daño sobre nuestra piel.

Por esto, cuando practiquemos deportes en la nieve es muy importante tanto proteger la piel del sol con filtros para radiaciones como mantenerla bien hidratada, ya que la sequedad que provoca el frío la hace más vulnerable.

 

Cómo protejer la piel. 

Lo primero que cabe mencionar es que en los días con nubes, la radiación incide sobre nuestra piel de igual manera, por lo tanto estos días no están exentos de protección.

Debemos valorar que factor necesitamos dependiendo de nuestra actividad:

– En nuestra vida diaria, es posible que no necesitemos un factor de protección demasiado alto. Por esto existen cremas hidratantes que tienen factor de protección medio. Esta sería una muy buena opción para nuestro día a día ya que estaríamos hidratando la piel y protegiéndola a la vez.

– En caso de practicar deportes al aire libre tendríamos que valorar la cantidad de horas de exposicion al sol y dónde vamos a realizarlas, pero en ningún caso deberíamos bajar de un factor de protección de 30.

El número de factor de protección indica la proporción de tiempo que un producto aplicado sobre la piel permite extender el periodo de exposición solar sin riesgo de que se produzca ninguna quemadura.

Por ejemplo, si habitualmente te expones al sol 10 minutos y no sufres ninguna quemadura, con un factor de protección de 40, podrás estar 40 veces más. Pero es importante contar con la sudoracion, el agua, los roces, y todo lo que le pueda quitar efectividad a la protección.

Por lo tanto:

– Hay que aplicar factor de protección solar 15 minutos antes de la exposición al sol.

– Hay que repetir las aplicaciones cada dos horas para reforzar el poder de la protección.

– Hay que usar protección solar incluso en los días nublados.

Protege los labios.

Las bajas temperaturas resecan la piel y favorecen la aparición de quemaduras. Este es el punto mas vulnerable de los labios ya que, la mucosa que los protege se reseca con mucha facilidad. Por esto los labios requieren un factor de protección y de hidratación muy elevado, sobre todo cuando vamos a zonas de alta montaña, pueda haber nieve o no.

 

Las manos también importan. 

Son las partes del cuerpo que más sufren en invierno ya que estén en contacto directo con el frío, con la nive, los guantes, el viento… y todo esto causa mucha sequedad e irritaciones. Por esto es importantísima la crema hidratante después de hacer deporte.

 

Si cuidas tu piel, tanto en invierno como en verano, te lo agradecerá. Habrá menos arrugas, su aspecto será más saludabe y con luminosidad y el envejecimiento cutáneo tardará más en aparecer.

Por eso en Naturfarmacia disponemos de cremas solares con un 20% de descuento a través de nuestra web, porque sabemos lo importantes que son para la piel y para su salud.