Tratamientos Naturales Para El Resfriado

Llega el invierno, bajan las temperaturas y aparecen las lluvias. Y en medio de este entorno y, para recordarnos que es mejor quedarse en casa, viene a visitarnos un viejo amigo: el resfriado.

El resfriado común, es una infección causada por uno de los cientos de virus posibles, que conlleva una disminución del sistema inmunológico. Generalmente causa rinorrea o secreción nasal, congestión nasal y estornudo. También es posible que presente dolor de garganta, tos, dolor de cabeza u otros síntomas. No suelen dar complicaciones, aunque en algunas ocasiones se pueden sumar nuevas infecciones como sinusitis, otitis, laringitis o bronquitis.

 

Los síntomas empiezan aproximadamente 2 – 3 días después de haber estado en contacto con el virus. Es fácil su propagación, a través de estornudos, tos, al sonarse la nariz, juguetes contaminados por virus, etc.

 

Los medicamentos de venta libre no acortan la duración del resfriado ni ayudan a prevenirlo, sólo ayudan a sentirse mejor. Los antibióticos no se deben usar para tratar un resfriado común ya que no tiene efecto sobre los virus y puede empeorar la situación. La aparición de mucosidad amarillenta o verdosa es normal cuando llevamos varios días con resfriado, pero si no mejora en 10 – 14 días, es conveniente hacer una visita al médico, ya que la infección podría pasar a ser bacteriana y requeriría otro tipo de tratamiento.

Por todo esto, desde NaturFarmacia recomendamos los tratamientos naturales tanto para fortalecer las defensas y prevenir el resfriado como para ayudar a tratar o disminuir los síntomas de este. A continuación os presentamos algunos tratamientos naturales que os ayudarán antes y durante un resfriado.

 

 

TRATAMIENTOS NATURALES

 

EQUINACEA: La equinácea ejerce una potente acción inmunomoduladora capaz de estimular y fortalecer las defensas naturales del organismo, ayudando sensiblemente a hacer frente a las enfermedades infecciosas en general. Está especialmente indicada en la prevención y tratamiento de infecciones respiratorias, resfriados y procesos gripales.


 

PRÓPOLIS: Las propiedades medicinales del propóleo o própolis son infinitas, pero por lo que mayormente conocida es por su acción antiinflamatoria, analgésica, antiviral, antibacteriana, inmunoestimulante y cicatrizante.

 

La sociedad Española de Otorrinolaringología indica que el própolis es antiviral que actúa contra los virus de la gripe y el resfriado. También es útil para reforzar el organismo frente a infecciones del tracto respiratorio y rinofaringitis (irritación de garganta, afonías, ronquera). Se utiliza para amigdalitis, faringitis, laringitis, aftas bucales, abscesos dentales, etc.

 

INFUSIÓN DE JENGIBRE, LIMÓN Y MIEL: El limón además de su alto aporte en vitamina C, gracias a sus componentes fitoquímicos es un excelente antioxidante y depurativo. Además ayuda a fluidificar la sangre y a aumentar el número de glóbulos blancos, los cuales combaten y previenen infecciones, siendo un remedio natural para el sistema inmunológico.

 

El jengibre es un poderoso expectorante, lo que hace que se produzca más secreciones de hidratación con el fin de lubricar el tracto respiratorio. El jengibre ayuda a que el moco bronquial se despeje de las vías obstructivas, lo que a su vez mejora la respiración y la capacidad pulmonar. Además tiene capacidades antisépticas y antibacterianas, por lo cual ayuda a combatir posibles focos infecciosos o enfermedades que se desarrollen en las vías respiratorias.

 

TRATAMIENTOS TRADICIONALES

 

Analgésicos y antitérmicos: Para aliviar la fiebre, dolor de cabeza, garganta y mejorar el mal estar general.

Antitusígeno: para aliviar la tos. No utilizar en niños menores de 6 años.

Expectorantes y mucolíticos; para facilitar la fluidez de las secreciones en caso de tos productiva.

Lavados de suero fisiológico; mejora la fluidez y eliminación de las secreciones nasales, ayudando a descongestionar la nariz.

Gárgaras; las gárgaras de agua tibia con sal, bicarbonato o jugo de granada alivian la sequedad de la garganta.

 

 

MEDIDAS PREVENTIVAS

 

Evitar los cambios bruscos de temperatura.

Mantener una higiene correcta de las manos.

Ventilar frecuentemente lugares cerrados y evitar fumar.

Al toser cúbrase con un pañuelo desechable, así evitamos la propagación de los gérmenes.

No compartir toallas, pañuelos u otros objetos que faciliten el contagio.

Beber abundantes líquidos para eliminar toxinas.

Usar pañuelos desechables.